La regla del 80/20
El principio recibe su nombre del economista italiano Vilfredo Pareto (1848–1923). En 1896 observó que en torno al 80 % de las tierras de Italia pertenecían a cerca del 20 % de la población. Más tarde, el pionero de la gestión de la calidad Joseph M. Juran generalizó esta observación en la conocida «regla del 80/20»: en muchos sistemas, alrededor del 20 % de las causas genera cerca del 80 % del efecto.
Las cifras exactas de 80 y 20 no son una ley natural, sino una regla general — la esencia de la idea es que causa y efecto rara vez se reparten de manera uniforme. Unos pocos clientes generan a menudo la mayor parte de la facturación, unas pocas tareas la mayor parte del progreso, unas pocas decisiones la mayor parte del efecto.
Por qué esto me interesa
Como empresario al frente de varias compañías, este principio me ayuda a diario a priorizar: no todas las tareas merecen la misma atención. Quien identifica ese 20 % decisivo y concentra ahí su energía suele lograr más que limitándose a marcar todos los puntos de una lista — tanto en la empresa como en el día a día.